Baby Jane Holzer, Edie Sedgwick, Nico, Ultra Violet, Viva, Brigid Berlin, Ingrid Superstar, International Velvet, Mary Woronov o Candy Darling. Son varios los nombres de mujeres que pasaron entre 1964 y 1968 por la mítica «Factory» de Andy Warhol. Era un estudio de arte en Nueva York donde el inclasificable creador alumbró muchas de sus obras pictóricas, fotográficas, audiovisuales y cinematográficas que le hicieron único.
Esas mujeres fueron las musas del artista, pero ya apenas las recuerda nadie. Ahora, la editorial Cántico ha traducido al castellano el libro «Las musas de Warhol«, de Laurence Laumer, biógrafo superventas del «New York Times», quien recoge las escandalosas relaciones con las que él consideró sus «superestrellas» hasta que abandonó su actividad cuando fue tiroteado y estuvo a punto de morir.
«De vez en cuando, alguien me acusaba de ser malvado», confesó Andy Warhol, «de dejar que la gente se autodestruyera mientras yo miraba, solo para poder filmarlos». Eso pasó también con estas mujeres. A varias de ellas les dio nuevos nombres y manipuló su belleza y talento para su arte y su estatus social, con poca preocupación por su seguridad o dignidad. Luego, una por una, fueron todas cayendo en un estado de degradación.

Ahora, el autor arroja luz sobre las complejas mujeres que inspiraron y protagonizaron las legendarias películas underground de Warhol: «The Chelsea Girls», «The Nude Restaurant» y «Blue Movie», entre otras.
Atraídas por la llamada seductora de la vida en el Manhattan de los años 60, cada una abandonó sus enclaves protegidos y se aventuró a un mundo nuevo, la famosa «Factory», sin intuir que nunca podrían volver a sus viejos hogares y a sus costumbres familiares.
El sexo era casual, las drogas ubicuas, las fiestas salvajes, y para Warhol, todos eran transitorios, temporales y reemplazables». Fue un juego cruel y por eso el biógrafo explora las vidas de estas mujeres infinitamente intrigantes, viajando a una época que cambió a Estados Unidos para siempre.


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