Este año se cumplen dos décadas del «No, no, no» que hizo inmortal el álbum «Back to Black» de Amy Winehouse

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El próximo mes de octubre se cumplirán 20 años desde que la compositora, cantante y multiinstrumentalista británica Amy Winehouse lanzara al mercado su segundo y último disco: «Back to Black». Murió cuatro años después.

La cantante ya había despuntado tres años antes, en 2003, con el disco «Frank», toda una oda al soul donde ya demostraba la fuerza corrosiva de sus composiciones y una voz única que rendía tributo a sus antecesoras en el soul, el blues y la Motown.

Pero en «Back to Black» el paso fue gigantesco. Su lanzamiento se hizo nada menos que con cinco sencillos y el primero de ellos, «Rehab» se convirtió prácticamente en un himno. En esta canción, Amy Winehouse se negaba con su «no, no, no» a ir a rehabilitación por sus numerosas adicciones, toda una declaración de intenciones, o un augurio, de lo que vendría después.

«You Know I’m No Good», «Tears Dry on Their Own» y «Love is a Losing Game» acompañaban a la canción más inquietante del álbum y la que le daba título. «Back to Black» («vuelta al duelo») relata una infidelidad y una caída en la tristeza a la que la compositora dio vida con un vídeo musical en la que dramatizaba su propio funeral.

El álbum vendió más de 20 millones de copias en todo el mundo y la convirtió en una contemporánea reina del soul. La cantante cayó posteriormente en un proceso de degradación debido a sus adicciones y a su convulsa vida personal que la convirtieron en protagonista de portadas, lamentablemente no siempre por su espléndido trabajo.

Bajo los focos, Amy Winehouse llegó a ser incapaz de dar conciertos en vivo y mientras su disco sonaba en las casas de medio planeta, ella se hundía hasta su prematuro fallecimiento en julio de 2011.

Cuando debutó en la escena musical en 2003, Amy era tímida, usaba vestidos modestos y maquillaje extravagante, y no mostraba los signos de la transformación que experimentaría años más tarde, caracterizados por su peinado con «colmena», vestidos cortos con cinturón ancho, tacones altos y muchos complementos.

Amy Winehouse / REUTERS

Además de varios documentales, hace dos años, se estrenó una película, un biopic, también con el nombre de «Back to Black» sobre la historia de la cantante, pero no fue bien recibida ni por la crítica ni por el público y hoy en día está prácticamente olvidada, aunque el papel de la actriz Marisa Abela echó el resto en su reencarnación de la artista.

​Con su muerte, Amy Winehouse pasó a formar parte del denominado ‘Club de los 27’, un término cultural que agrupa a músicos y artistas que murieron trágicamente a los 27 años como Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison o Kurt Cobain.

La artista sigue siendo un referente musical de primer orden. Una diosa del soul y una voz única en la que refugiarse hoy en día, dentro de un panorama musical disperso e inabarcable.

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