
Tom es un machista. Pero no un machista cualquiera, de los tradicionales que se aferran al machirulismo de andar por casa y que sueltan de vez en cuando alguna soflama en la barra del bar. Tomo es activo en las redes sociales. Escribe bajo diferentes pseudónimos en diferentes plataformas de la manosfera para arremeter contra el feminismo y la igualdad de género.
Tom vive en una ciudad de Noruega. Su madre está ingresada en una residencia y él se encarga de su boutique. Está muy solo y una mujer le acaba de estafar por internet, haciéndole creer que tenían una relación amorosa.
Tom estalla. No encuentra ya vías para descargar todo su odio hacia las mujeres, su rabia ‘incel’ casi forzosa, y en medio de ese barullo mental, pone un comentario amenazante a una famosa comediante y monologista feminista. Lo que no prevé es que esta última va a poner el foco sobre él y desatar un caos involuntario.

Tom no tiene más remedio que desaparecer y no encuentra otra forma para hacerlo que convirtiéndose en mujer. O más bien intentarlo. Bajo el nombre de Berit, comienza a vivir una serie de experiencias que vuelven del revés todo su mundo, sus valores, sus creencias, sus prejuicios.
Este sería un argumento de lo más forzado si no fuera porque «Un hombre mejor» no trata solo de eso. Va mucho más allá. Tanto, que resulta imposible salir indemne de sus cuatro capítulos. Cuatro horas en las que todo se vuelve poliédrico: la actitud de la líder feminista al conocer la desaparición de quien la amenazó, la vida de un vecino que está al cargo de su hijo recién nacido mientras su mujer trabaja e incluso la historia de la mujer que le estafó.
Nada es fácil de interpretar en esta serie. Hay que verla sacudiéndose los prejucios y los dogmas radicales. Porque entre su potente guion y dirección asoman también otros asuntos como las redes sociales, la fama, las agresiones sexuales, la transexualidad, la conciencia y, sobre todo, la redención.
Tom-Berit es el eje central que no para de virar. Da tumbos de un lado para otro. Se reconstruye sin saberlo y asiste atónito/a a una realidad desconocida. Y en paralelo, también lo hacen el resto de personajes, cada uno a su manera, transitando por túneles mentales inesperados pero clarificadores.
«Un hombre mejor», bajo la batura de la directora Gjyljeta Berisha, ha entrado en todos los rankings de las mejores producciones televisivas de los últimos tiempos. Ganó el Festival Internacional de Series de Cannes, comúnmente abreviado ‘Canneseries’. Este certamen también reconoció el enorme trabajo de gestos y transformación que realiza el actor noruego Anders Baasmo Christiansen.
El recorrido que esta serie propone a los espectadores y espectadoras es muy complejo, porque las conclusiones a extraer pueden ser prácticamente las que te dé la gana. Sirve en bandeja un debate necesario sobre tantos temas que debería ser de obligado visionado para todo el mundo. Póntela y piensa. A ver con qué te quedas y qué dice eso de ti.



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