
Era 1962 y Lesley Gore tenía tan solo 17 años cuando grabó la canción «You Don’t Own me» («No te pertenezco» o «No eres mi dueño»).
No era muy habitual que las baladas de amor de aquella década reflejaran el empoderamiento femenino y por ello este tema, ya convertido en un himno y después versionado por muchas cantantes posteriores, abrió una inmensa puerta feminista. Lo más llamativo es que la hicieron posible dos hombres: los compositores John Madara y David White.
Lesley Gore, además de cantante, también era actriz y compositora. Fue con otra canción («It’s My Party») con la que había conseguido el éxito, pero después arrasó también con nuestra canción de cabecera, convertido son los años en un himno feminista.
En los años 90, por ejemplo, fue de nuevo popularizado en la película «El club de las primeras esposas», con Bette Midler, Diane Keaton y Goldie Hawn. Hoy en día, sigue siendo una canción muy conocida y reproducida, en sus decenas de versiones.
Esta es la letra de la canción, traducida del inglés, y que deja poco que añadir:
No eres mi dueño
No soy solo uno de tus muchos juguetes
No eres mi dueño
No digas que no puedo ir con otros chicos
Y no me digas qué hacer
Y no me digas qué decir
Y por favor, cuando salga contigo
No me pongas en evidencia, porque…
No eres mi dueño
No trates de cambiarme de ninguna manera
No eres mi dueño
No me ates porque nunca me quedaré
Yo no te digo lo que decir
Yo no te digo lo que tienes hacer
No te digo que hacer
Así que déjame ser yo misma
Eso es todo lo que te pido
Soy joven y amo ser joven
Soy libre y amo ser libre
Para vivir mi vida de la manera que quiero
Para decir y hacer lo que me apetezca
Y no me digas qué hacer
Y no me digas qué decir
Y por favor, cuando salga contigo
No me pongas en evidencia
Yo no te digo lo que tienes que decir
Yo no te digo lo que tienes que hacer
Así que déjame ser yo misma
Eso es todo lo que te pido
Soy joven y amo ser joven
Soy libre y amo ser libreI
Para vivir mi vida de la manera que quiero
Para decir y hacer lo que me apetezca



Deja un comentario